Las tecnologías de la información y la comunicación, comúnmente conocidas como TIC, están originando cambios en profundidad en el modo en que los humanos nos comunicamos, en todas las modalidades de interacción humana. Si bien el almacenamiento y el acceso a la información ha sido uno de los campos que ha sufrido cambios más radicales en los últimos cinco años, éstos también se están produciendo, en profundidad, en el modo en que adquirimos bienes, contratamos servicios, aprendemos, ejercemos la docencia, nos divertimos y, en suma, interactuamos con nuestro entorno.
Internet es el nuevo marco en el que tiene lugar este nuevo modo de interacción, de manera que la web se ha constituido en el foro de comunicación de la era digital. En él tienen cabida páginas personales, páginas institucionales, blogs, portales temáticos, ofertas de productos, opiniones sobre los mismos, etc., así como aplicaciones para comunicarnos de manera interactiva y directa tanto oralmente como por medio de la escritura. En suma, Internet se ha constituido como un espacio virtual, por tanto, sin limitaciones espacio-temporales, en el que podemos desarrollar una parte importante de las actividades que hasta el momento habíamos venido realizando presencialmente.